Cátedra Latinoamericana

Hugo Chávez

Entrevista de Hugo Chávez con Heinz Dieterich

5 de diciembre de 2001

El Grupo de Diarios de América (GDA), al que pertenece El Nacional de Venezuela, y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en Miami señalan a su gobierno y a Usted como un gobierno que hostiga a los medios de comunicación. ¿Es justificado ese señalamiento? Si no, ¿por que se hace?

No tiene ninguna justificación ese señalamiento. ¿Cuáles son las razones? Pueden ser múltiples. Algunas pueden ser producto del desconocimiento y de la manipulación de la información que a ellos les llega. Algunos de ellos no tienen el tiempo para verificar la información y la publican tal cual. Y entonces se da esa cosa goebbeliana [Goebbels, ministro de propaganda de Hitler, H.D.] de que una mentira repetida una y cien veces, comienza a ser pensada como una verdad.

Otro tipo de razones radica en la defensa de intereses oligárquicos en América Latina, tanto nacionales venezolanos como extranacionales, desde el continente y más allá. Y es entonces que asumen una posición de ataque, a veces a mansalva, a veces sin tener ningún tipo de razón. Pero la verdad es que por primera vez en Venezuela en estos últimos, casi tres años, de revolución se respeta de manera plena la libertad de expresión y la libertad de prensa, y eso es una cosa que cualquiera puede verificar con un simple viaje a Venezuela y la lectura diaria de los periódicos y la televisión. Aquí hay plena libertad de expresión.

¿Cómo resumiría usted en una frase las diferencias con El Nacional?

Mira... en una frase: intereses; intereses de varios tipos. Por una parte intereses económicos de algunos de sus directivos y últimamente se ha sumado a eso el factor político. Ellos andan manejando un proyecto político, cuya intención es sustituirme en la Presidencia de la república.

¿Por el alcalde mayor de Caracas, Alfredo Peña?

Sí. Eso tiene nombre y apellido. Pero más allá del nombre de una persona es un proyecto neoliberal, es tratar de seguir manejando al país a través de las cúpulas económicas o de las viejas cúpulas políticas. La gente que esta detrás de El Nacional, que lo manejan más allá del propio periódico y sus sectores empresariales, lograron infiltrar el gobierno a comienzos de la revolución. Lograron infiltrarlo, muy cerca de mi, aprovechando el momento. Trataron de maniobrar, de adueñarse de espacios, pero bueno, el proceso los rechazo. Parecíamos aliados hace apenas dos o tres años, sin embargo, ahora se han quitado la mascara.

Empresarios, sindicatos blancos y terratenientes han convocado a un paro general para el 10 de diciembre. ¿Se encuentra aislado el gobierno, y la oposición unida?

No, el gobierno no esta aislado para nada. Yo creo que esta coyuntura que estamos viviendo es positiva, porque indica que la revolución avanza y se profundiza. Yo lo decía hace poco: si la canalla me aplaudiera, yo estaría preocupado; pero si la canalla me condena o condena la revolución significa que vamos por el camino correcto. En verdad no es que aquí se esté convocando a un paro general con la sumatoria de todos estos factores que tú señalabas, o más allá de ellos. No. Aquí, sencillamente la cúpula empresarial de Fedecámaras se ha convertido en un partido político. Se ha convertido en el factor nucleador de la oposición, a falta de partidos de oposición. ¿Dónde están los partidos de oposición?, ¿dónde están los liderazgos de oposición que puedan nuclear a estos grupos? Simplemente no existen y entonces ellos están asumiendo este papel. Este llamado a paro tiene un carácter eminentemente político. Pero su convocatoria está fracturada, porque las federaciones de transporte, por ejemplo, dicen que no van al paro, al igual que las federaciones de farmacias, los supermercados y los banqueros internacionales, que son la mayoría en el país. Los pequeños y medianos productores agrupados en Fedeindustrias, que son la inmensa mayoría de los empresarios venezolanos, estuvieron anoche aquí con su Presidente y toda su Directiva para ratificamos su oposición al paro y su propuesta de profundizar el dialogo. Sectores de la Iglesia Católica no están con el paro. Sectores de los productores del campo; los pescadores artesanales, que son la mayoría, están en contra del paro. Así que la pretensión de parar al país, yo te puedo decir ya, cinco días antes del día previsto, fracasó ya; se les fracturó llamado a paro.

Se ha llamado «paro oligárquico». ¿Es correcto el termino?

Sí, tiene de eso. En verdad es una oligarquía, esa cúpula de Fedecámaras, que se malacostumbró. Se acostumbró a tener privilegios, a que los gobiernos se subordinaran a su mandatos, a que les hicieran leyes a su medida y en función de sus intereses. Sí, se puede decir que es un paro de esta oligarquía económica que ahora asume también el rostro de una oposición política. Pero te repito, este enardecimiento de la oligarquía es positivo porque ha activado a las fuerzas populares... Si tú supieras la cantidad de grupos que aquí han venido, la cantidad de manifestaciones populares... Ahora, el grito que más me dice la gente en la calle con mucho... vigor, desde ancianos hasta jóvenes, es: «¡Chávez, ni un paso atrás! Chávez, ¡el pueblo está contigo!». Esto en todas partes. deportistas... ahora mismo estaba yo condecorando personajes de la cultura con la condecoración Andrés Bello, que se impone anualmente para reconocer el mérito de venezolanos y extranjeros en cuanto a las ciencias y al arte. Ahí había un grupo grande de artistas, de teatreros, populares, escultores, científicos y todos dieron un aplauso cuando hablé y expuse las razones del gobierno, o sea manifestando su oposición al paro. Es decir, mientras la oligarquía —que es una minoría— levanta su efervescencia contrarrevolucionaria, también los revolucionarios elevan su compromiso con el proceso y lo han expresado de múltiples maneras. Mañana jueves 6 de diciembre es el tercer aniversario del triunfo electoral de la revolución y va a haber una vigilia acá hasta el amanecer, en torno al palacio. Vamos a hacer una misa navideña, patinata, yo los acompañaré un rato; luego el día viernes van a formar una barrera humana en tomo al palacio, porque hay una marcha contrarrevolucionaria que pretende llegar al palacio y el pueblo ha dicho que no la van a dejar llegar. Yo tengo preocupación por el orden público y he dado instrucción para que no se vayan a topar físicamente los dos grupos; porque sin duda que el grupo del pueblo es mayoritario y el pueblo ha dicho que no está dispuesto a dejarse quitar las calles por la oligarquía, que las calles son del pueblo. Este es un grito que recorre las calles de Caracas y de Venezuela hoy en día. Pero es una situación que estoy seguro no va a llegar más allá de esas manifestaciones y no pasará nada grave porque este es un proceso revolucionario, democrático y respetuoso de las libertades.

El Secretario General de la OEA César Gaviria, dice que está preocupado por la situación en Venezuela y Washington advirtió sobre la seguridad de Venezuela en estos días. Parece que Venezuela ya se ha convertido en un asunto hemisférico.

No he conocido las declaraciones o posiciones del Dr. Gaviria, quien es un buen amigo nuestro y a quien vimos hace poco en Lima. En todo caso, creo que la OEA debería estar preocupada por la situación en toda América Latina, no solo por la de Venezuela. Una preocupación legítima en América Latina es la de la democracia y de la paz. Sin embargo, desde aquí debo decirle al Dr. Gaviria que no hay mayores amenazas al proceso más allá de las manifestaciones de estos pequeños grupos que sí, son pequeños grupos pero que tienen mucho poder económico y sobre todo mucho poder mediático. Y los medios de comunicación que en su mayoría son aliados de estos sectores se encargan de magnificar sus posiciones o sus acciones.

Las declaraciones que he leído de un vocero del Departamento de Estado, creo que recogen la realidad. En Venezuela ha habido, por primera vez en la historia desde hace mucho tiempo, manifestaciones de indígenas, de niños, de ancianos y no han sufrido ningún tipo de represión: hay libertad plena para manifestarse, por que es un derecho que está consagrado como derecho en la Constitución nacional, y es evidencia de un democracia muy vigorosa, de un renacimiento democrático.

¿Sectores estadounidenses están metidos en esta actividades?

Bueno, tú sabes que históricamente los Estados Unidos siempre han estado muy metidos en las situaciones internas de nuestros países. Nosotros hemos fijado nuestra posición al respecto, no solo ante los Estados Unidos, sino ante todos los países del mundo. Nosotros somos respetuosos de la soberanía, de la autodeterminación de los pueblos y pedimos al mundo el mismo respeto para nosotros. Yo creo que el comunicado que ha emitido la Embajada de los Estados Unidos en Caracas acerca del 10 de diciembre —que es una posición del Departamento de Estado— es algo que ellos han asumido o han hecho en repetido ocasiones, cada vez que se anuncian este tipo de eventos. Hasta ahora, no lo hemos tomado como una injerencia en asuntos internos. Ojalá que eso quede hasta allí, porque en todo caso te ratifico que somos un país independiente y soberano y no aceptamos que haya injerencia en asuntos internos. Además, no hay ninguna razón objetiva para que algún ciudadano estadounidense o mexicano o francés o alemán o de cualquier parte del mundo tenga temor porque lo que va a ocurrir aquí el día 10, no será más que la manifestación de algunos sectores inconformes con la política transformadora y el avance del país. Y eso te repito, es una manifestación de democracia.

El tono agresivo de la convocatoria de la oposición podría indicar que tiene algún apoyo del exterior. ¿Hay información al respecto?

No pudiera decirte. Yo no tengo ninguna información que me permita decir con seriedad algo al respecto. Lo que sí es cierto es que hay venezolanos influyentes en el exterior, principalmente en los Estados Unidos y en algunos otros países. Tú sabes que hay un grupo de ex presidentes corruptos, de banqueros corruptos prófugos que de aquí se llevaron mucho dinero y que hoy día viven en los Estados Unidos. Allá tienen, digamos, una especie de colonia antichavista y desde allá están haciendo lobby: tienen peso económico y tienen contactos con diversos sectores. Están tratando de hacer creer en el resto de mundo —sobre todo en Estados Unidos— que nuestro gobierno está hundiéndose, que aquí hay una situación de ingobernabilidad y están tratando de conseguir apoyo político y económico, no sé, si de los gobiernos o de sectores de algunos países del continente para tratar de fortalecer su posición externa. Pero más allá de esas evidencias que si tengo de venezolanos que están actuando, haciendo lobby, haciendo contactos en algunos otros países, yo no pudiera decirte que haya algún gobierno, o ente oficial de algún país del continente que esté apoyando la oposición interna.

¿Después de las fricciones por el tema del terrorismo internacional, han vuelto a la normalidad las relaciones con Washington y la Embajada?

Bueno, existe una normalidad relativa, en verdad. Relativa porque nosotros mantenemos nuestra posición; una posición ética, una posición humanista sobre todo. Hemos dicho que nosotros sí apoyamos la lucha contra el terrorismo. Lo sabes tú y lo sabe el mundo entero; pero eso no significa un cheque en blanco. Cualquier acción contra el terrorismo debe respetar los derechos humanos, el derecho internacional, debe respetar la soberanía de los pueblos, etcétera. Esta posición nuestra ha creado alguna incomodidad, molestias en Washington que nosotros hemos lamentado; pero mantenemos nuestra posición.

Tú sabes que la embajadora fue llamada a consultas a Washington durante varios días. Cuando retornó al país, yo la recibí y ella me ha dado algunos mensajes. Yo le respondí ratificando nuestra posición y ahí seguimos teniendo diferencias. Pero más allá de esas diferencias, nosotros aspiramos a tener buenas relaciones y estamos haciendo lo que tenemos que hacer, de manera diplomática, para que las relaciones sigan siendo relativamente normales.

¿Ha habido consejos de amigos latinoamericanos, presidentes o no, que hay que moderarse frente a Estados Unidos; consejos de la embajadora, este tipo de cosas?

Sí ha habido algunas llamadas, algunos contactos personales con algunos amigos, jefes de Estado, no solo del continente sino de otros continentes. Presidentes como Jacques Chirac, por ejemplo, han estado preocupados, al igual que presidentes como Putin. Chirac sobre todo. Estando nosotros en Nueva York en la cumbre antiterrorista de la ONU —y digo lo siguiente porque Chirac me autorizó a decirlo— él me hizo una llamada y me hizo algunos comentarios sobre algunos contactos que tuvo con Washington, en donde ha ratificado que Venezuela es un país amigo de Francia, y que Francia aspira a que las relaciones con Venezuela sean normales. Algo semejante sucedió con países de América Latina. Pero no voy a dar...

¿México?

México ha estado siempre contribuyendo. Debo decirte que desde el presidente Zedillo y ahora con el presidente Fox, México ha estado como país amigo, como país latinoamericano pendiente de esas relaciones. Eso nosotros lo agradecemos. Igualmente Brasil. El presidente Cardoso también ha estado haciendo, digamos, a veces, de intermediario, dando ideas. Tanto para allá como para acá para que las relaciones se mantengan en ese nivel de relativa normalidad que yo te he señalado. Yo quiero agradecer a mucha gente, pero claro que muchos de ellos no los puedo nombrar, ni puedo dar detalles por razones obvias, pero les agradezco, les agradezco mucho.

La reforma agraria ha causado tremenda ira entre los terratenientes. ¿Por qué, si no es muy radical?

Hay pequeños sectores en contra, es decir, pequeños en cuanto a número, pero con poder económico porque son grandes terratenientes. Te obsequio esta copia de nuestra Ley de Tierras que va a entrar en vigencia este lunes, que es el día que han convocado para el paro. Es una ley en verdad revolucionaria, moderna, que no atropella a nadie, solo está cumpliendo con el mandato constitucional de acabar con el latifundio; de establecer un impuesto; de regularizar la tenencia de la tierra; de subordinar la tenencia de la tierra a la productividad y al interés nacional de lograr niveles altos de autoabastecimiento agroalimentario, de lograr la seguridad agroalimentaria. Estamos colocando, por encima de los intereses particulares —como debe de ser— el interés nacional.

Estamos profundizando el concepto revolucionario que ya señala la Constitución bolivariana; estamos profundizando el lema de Ezequiel Zamora del siglo pasado: «Tierra y hombres libres», que es una demanda histórica que tiene aquí 200 años. Estamos haciendo realidad el proyecto bolivariano; aquel proyecto de Bolívar que fracasó lamentablemente, de dar tierra a los indios, tierra a los campesinos. Pero más allá de la tierra, esta ley tiene una visión integral, por eso se llama Ley de Tierras y Desarrollo Agrario. Porque incorpora todos los elementos necesarios para el desarrollo integral del campo y del ser humano en el campo, por ejemplo: la productividad de la tierra, pero además el crédito a tiempo, el apoyo técnico y científico y la infraestructura, entre otros. Todo esto está contenido en la ley, y sobre todo se establece que el latifundio debe ser eliminado. El artículo 7 dice: «A los efectos del presente decreto ley se entiende por latifundio toda extensión de terreno rural, ociosa o inculta que exceda de 5000 hectáreas, en tierra de sexta y séptima clase o sus equivalentes».

Mira, yo te debo decir que esta ley la trabajé personal y directamente. Personalmente trabajamos durante nueve meses, revisamos tres proyectos de leyes, hicimos ejercicios de derecho internacional comparado, buscamos la opinión de expertos de otras partes del mundo, buscamos constituciones, entre ellas la de México, analizamos el desarrollo agrario de México, de Italia, de Francia, etcétera. Déjame decirte, Heinz, que yo como soldado campesino me sentiré muy feliz el día 10, cuando estaré con los campesinos allá en Santa Inés donde Zamora derrotó el 10 de diciembre de 1859 a la oligarquía, de aquel entonces —la oligarquía terrateniente— al frente de las masas campesinas en rebelión, en la llamada Guerra Federal. Después de 143 años en el mismo campo de batalla donde Zamora combatió al frente de los campesinos, yo, soldado zamorano y campesino, voy a tener el honor de firmar esta ley. Porque es una ley revolucionaria y justa; una ley que va a hacer realidad aquel lema de «Tierra y hombres libres», después de 143 años.

Nosotros estamos haciendo un gran esfuerzo a través del proyecto Bolívar 2000 por ejemplo, y otros planes para bajar el costo de la vida. Estamos trayendo incluso en vehículos militares desde los centros de producción, productos alimenticios. Y en las grandes ciudades como Caracas los vendemos a mitad de precio y a veces hasta menos. Traemos peces de allá de la orilla del mar, traemos tubérculos, traemos maíz, traemos plátanos, traemos carne. Y se hacen ahí lo que hemos llamado los megamercados. Este año hicimos más de 100 megamercados solo aquí en Caracas y en todo el país varios miles de megamercados. A partir del 7 de diciembre, aquí en Caracas vamos a hacer el megamercado de Navidad, donde vamos a vender de todo y a precios reducidos en un 50 por ciento.

¿Qué vas a hacer el día del paro, el 10 de diciembre?

El 10 de diciembre estaré movido. Me levantaré muy temprano. Tendremos instalado, por supuesto, un centro de control para seguir desde las primeras horas de la mañana los acontecimientos. Estamos seguros de que esta gente no va a lograr parar el país. Lo hemos dicho en estos días: a Venezuela no la para nadie. Pararán algunos sectores por supuesto, los que ellos manejan, los que ellos controlan, pero el país no se va a parar.

Estaremos, sin embargo, pendientes en la mañana. Tú sabes que el día 10 es también día de la Fuerza Aérea y por eso vamos a hacer un desfile aéreo aquí en Caracas. Vamos a desfilar con F-16, con Mirages, e incluso vienen dos aviones MiG de Rusia a hacer una exhibición ese día en honor a la Fuerza Aérea, en un desfile militar y en un acto de condecoraciones y homenajes a nuestras fuerza aérea bolivariana. Eso será a las nueve de la mañana el lunes. Desde el día domingo nueve, van a venir miles de campesinos de todo el país a Caracas, hombres y mujeres que están de fiesta, por la Ley de la Tierras. Por fin hay justicia para ellos, por fin se les reconoce. Aquí se reconoce hasta al conuquero, que es el campesino pobre que desde la Colonia se llama con ese término indígena. Bueno, el conuquero está reivindicado en esta ley.

También se le da prioridad a la mujer que carece de familia. Te voy a leer el artículo 8: «Se garantiza al sector campesino su incorporación al proceso productivo a través del establecimiento de condiciones adecuadas para la producción. En tal sentido se promueve la estructuración de los fundos —esta es una figura tomada de la doctrina italiana, lo que llaman el fundus estructus— mediante la adjudicación de las tierras y la destinación de bienes inmuebles, incluidos los que se requieren para lograr la productividad de la tierra». O sea que no se va a dar solo la tierra, son los bienes y los elementos mínimos suficientes para que sea un fundo productivo; porque aquí se les dio durante muchos años un pedazo de tierra a los campesinos, pero eso era un engaño. ¿Qué vas a hacer con un pedazo de tierra, si no tienes los insumos para trabajarla y no te dan ni créditos? Es lógico que terminaban vendiéndoselo al latifundista y así los latifundios se fueron agrandando.

Ahora, la ley dice que las mujeres cabeza de familia tendrán prioridad. El artículo 14 reza: «Son sujetos beneficiarios preferenciales de adjudicación de acuerdo con los términos del presente decreto ley, las ciudadanas que sean cabeza de familia que se comprometan a trabajar una parcela para la manutención de su grupo familiar e incorporación al desarrollo de la nación. A las ciudadanas dedicadas a la producción agrícola se les garantizará subsidio especial alimentario, pre y post natal por parte del Instituto de Desarrollo Rural». Cosas como estas está leyendo el país, los campesinos, y por eso van a venir miles de campesinos con las mujeres. Anoche vino una mujer campesina por ahí y me dijo: «Chávez, vamos a venir varios miles de mujeres con escardillas, con implementos de trabajo a desfilar por Caracas». Y van a traer creo, tractores, vacas, van a traer su chinchorro para colocarlo en la Avenida Bolívar, aquí en el palacio van a cantar con sus arpas, danzando sus bailes: es una fiesta. Eso inicia el domingo 9 para seguir el lunes 10, para concluir con una gran concentración de campesinos en la Plaza Caracas, donde yo estaré por supuesto cerca del medio día, después del desfile aéreo.

Inmediatamente después, cerca de la una de la tarde, me iré por aire a Santa Inés, que está a una hora al sur. Allá donde fue la batalla de Santa Inés, allá voy a firmar la Ley de Tierras y promulgarla hasta en la noche. Será un acto histórico con muchos campesinos, intelectuales y luchadores agrarios. Luego me iré a la isla de Margarita, porque ya a esa hora habrá llegado la mayoría de los jefes de Estado a la cumbre de los jefes de Estado y de gobierno de los países del Gran Caribe: la cumbre caribeña de Tres Moyas Margarita. O sea que ese día va a comenzar temprano y va a terminar tarde. Va a ser largo ese día.

¿Vas a darle un abrazo al amigo Fidel?

Sí, chico. Entre otros. Habrá allí muchos amigos, pero con Fidel hay un afecto muy especial. Todavía no sabemos la hora exacta de su llegada. Tú sabes que ellos no avisan la hora de llegada, sino hasta última hora, por razones obvias de seguridad. Pero Fidel debe llegar estimo, el mismo 10 por la noche o el 11 por la mañana. El presidente Vicente Fox me dijo el día 3 por teléfono que está haciendo todo lo posible por venir, pero aún no ha confirmado.

En la prensa de hoy salió que no va a venir.

No lo sabía, lo lamentaría mucho si así fuera definitivamente. Ya él me había adelantado que tenía algunos problemas, el Congreso, etcétera, que tenía dificultades para venir. Pero, bueno, en todo caso vendrá algún alto representante del gobierno de México. Es una reunión muy importante porque es el proyecto de la integración caribeña. Habrán de pasar cosas muy importantes. Nosotros vamos a activar la Ley de Pesca y Acuacultura, que es una ley para el Caribe. Allá yo voy a invitar a los mandatarios que nos acompañan y a sus delegaciones a un acto popular. Van a concentrarse en la isla miles de pescadores que también están de fiesta porque es como la ley de la tierra, pero con respecto al mar y agua. El mismo principio. ¿Quiénes están disgustados? Una minoría de los pescadores industriales.

¿Los monopolios?

Los monopolios, pero no solo los monopolios que a través de la pesca de arrastre han destrozado la fauna marina. Para ellos nunca hubo ley. Ahora estamos prohibiendo ese tipo de pesca, obligándolos a resarcir los daños que causen a la naturaleza, obligándolos a respetar a los pequeños pescadores, los pescadores artesanales que son la mayoría. Son miles y miles que solo tienen un pequeño bote, un pequeño «peñero», que le llaman. Ellos solo podían pescar hasta a tres millas de la orilla, porque de tres millas para allá estaban los pescadores industriales, que no les permitían ir más allá. Y así no podían competir. Ahora nosotros hemos duplicado la línea de tres millas desde la costa hasta mar adentro y a los industriales les está prohibido pescar de seis millas para acá, porque esa zona es para los pequeños pescadores. Así que ellos están de fiesta también, porque por fin van a tener justicia y van a quitarse esa carga, ese yugo, de la gran pesca industrial. Entonces allá en Margarita vamos a hacer eso. Hemos invitado también al Secretario General de la OPEP y confirmó que va a venir.

¿Alí Rodríguez?

Alí Rodríguez. Al presidente del Fondo OPEP lo hemos invitado también porque vamos a firmar un convenio que aceptó el Fondo OPEP a propuesta de Venezuela. Entre este Fondo, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Venezuela, el BANDES, y la Asociación de Estados del Caribe, se apoya a proyectos de desarrollo en nuestra área geopolítica en el Caribe, y especialmente, a los países más pobres. Por lo tanto, este es un asunto bien importante que vamos a tratar allí. Renovaremos también, con un conjunto importante de países del Caribe, el Acuerdo Energético de Caracas; vamos a renovarlo para continuar suministrando petróleo y/o derivados, en condiciones, digamos, favorables para ellos; y vamos a ampliarlo porque ahora incorporaremos a Guyana, como antes incorporamos a San Vicente y las Granadinas. Por eso, la cumbre de Margarita es muy importante.

¿Como afectará la caída del precio de petróleo a la economía venezolana?

Por supuesto que nos afecta cuando los precios del petróleo caen. Afortunadamente tenemos un colchón. Tú sabes que hemos estado ahorrando un Fondo de Estabilización Macroeconómica, llamado así por una ley habilitante del año pasado. Y ahí tenemos en reserva más de siete mil millones de dólares, para en el supuesto caso de que los precios caigan, evitar un desequilibrio fiscal y económico. Así que tenemos esa reserva y eso es una garantía. Además nuestra economía ha estado creciendo. Este año vamos a terminar con un crecimiento de cerca del 3% del PIB y el desempleo lo hemos logrado bajar del 18 al 13,5%. En verdad, nuestra economía es ahora una de las más sólidas del continente, y así está reconocido en el mundo entero. Los inversionistas, sobre todo de la inversión productiva, tienen confianza. Aquí no queremos capitales golondrinas, aquí no queremos corrientes del neoliberalismo que tanto daño han hecho a nuestras economías. Sin embargo, estamos muy contentos, porque están llegando muchas inversiones para el gas, la minería, las telecomunicaciones, el desarrollo agrícola, la industria automotriz, el aluminio y el hierro, entre otras. Esas inversiones vienen de muchos países. Cuando estuve ahora con el presidente Chirac en París, él reunió a un grupo de empresarios que me anunciaron en su presencia que tienen 4 mil millones de dólares para invertirlos en Venezuela en los próximos cinco años. En Canadá también hay un fuerte incremento de las inversiones y el turismo vuelve a reactivarse. Por primera vez en una década llegaban a la Guaira los cruceros que vienen de Europa. Entonces la economía nuestra está como para aguantar una caída petrolera.

Sin embargo, como tú sabes, Venezuela ha vuelto a adquirir un liderazgo dentro de la OPEP y más allá de la OPEP, para convencer a otros productores petroleros de cooperar en la manutención de precios razonables para el producto. Creo que ya estamos casi todos convencidos de esa necesidad, entre ellos México, a quien le agradecemos su cooperación en el sentido de que ha anunciado un recorte de 100.000 barriles de petróleo diario; los rusos dijeron hoy que están dispuestos a recortar 150.000 barriles, de forma tal, que lo más probable es que nosotros completemos entre la OPEP y los países no OPEP, una reducción de un millón de barriles a partir del primero de enero, con lo cual los precios bien podrían estabilizarse en torno a un precio razonable. Nosotros estaríamos conformes con un precio estabilizado en torno a 20 dólares por barril. El presupuesto del próximo año lo hicimos con base en 18,5 dólares.

¿Después del 11 de Setiembre todavía es posible evitar que el ALCA se concretice en América Latina?

Yo creo y así lo dije en la última cumbre en Lima, que el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas, ALCA, tal como está planteado, no es posible en América Latina, e incluso he propuesto el ALBA, que sería la Alternativa Bolivariana para las Américas. Fíjate que han comenzado a surgir ya ideas nuevas alternativas al ALCA, por ejemplo en la Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas, la CEPAL. La CEPAL está prácticamente proponiendo una corriente alternativa al ALCA, tal como oímos en una exposición en la reciente Cumbre de Lima, del Dr. José Antonio Ocampo que era Secretario General de la CEPAL. O también el vicepresidente del Banco Mundial. Fue allá a la Cumbre y nos dijo entre otras cosas que el neoliberalismo no funcionó. Me gustó muchísimo su discurso y lo invité a Venezuela. Le dije: quiero que vaya a Venezuela y diga eso mismo allá, al país. Y creo que quiere hacerlo y ojalá lo tengamos aquí. Pero en fin, creo que los liderazgos en América Latina y en el Caribe tenemos que ponernos a trabajar en el diseño de una vía alternativa. Yo creo que el ALCA no es el camino. No se reconoce, por ejemplo, las grandes diferencias o disparidades que existen entre nuestras economías. ¿Qué vamos a hacer con el desempleo? ¿Qué vamos a hacer con la pobreza? El ALCA, como está planteado, insisto, no es el camino. Creo que hay que buscar otra alternativa.

¿Recientemente, tú participaste en un importante acto sobre Venezuela en la Sorbona, en París?

Sí, en el gran auditorio de la Sorbona. Ahí estuvimos miles de estudiantes, intelectuales de Europa, de África y de América Latina. Ignacio Ramonet, del periódico Le Monde Diplomatique, dio un discurso importante sobre la globalización. Él la divide en tres etapas. Dice que la primera etapa comenzó en 1989 con la caída del Muro de Berlín y en el 91 con la caída soviética y que podríamos llamar a esta primera etapa como la de comprensión del fenómeno de la globalización. Al mundo, desde el año 89 hasta el 99, dice él le tomó una década comprender el fenómeno, comprender la maldad del fenómeno, sobre todo la maldad; el veneno y la amenaza que significa.

A partir del 99, los acontecimientos de Seattle sobre todo, y luego lo de Génova, marcan el inicio de una segunda etapa en la globalización: la protesta, la etapa mundial de la protesta. Y luego dice que vendrá una tercera etapa que ya hay que ir viendo y trabajando, que es la de la propuesta alternativa de la globalización. En este contexto dice una cosa interesante: después de una década que él está observando a América Latina, reconoce que Venezuela se ha comportado de una forma atípica en esta fase. ¿Por qué dice esto? Él piensa que en Venezuela comenzó la protesta cuando el mundo estaba comenzando a comprender el fenómeno; que Venezuela se adelantó una década al proceso. En esto tiene razón, es cierto. Ahora yo le estoy agregando algunos elementos más. Cuando en 1989 cae el muro de Berlín, no se cayó ningún muro en Venezuela: se levanta el pueblo, el 27 de febrero de 1989. Se trata de una rebelión popular contra el neoliberalismo, o sea, que Venezuela ya entró en la fase de protesta de la cual habla Ramonet. Mientras el mundo estaba en la fase de la comprensión, Venezuela arrancó ya con la fase de la protesta. En el 91 se cayó la Unión Soviética y se cantó victoria en Occidente: el Nuevo Orden Mundial, sin alternativa al neoliberalismo. A los pocos meses se produjo la rebelión militar en Venezuela contra el neoliberalismo: el 4 de febrero de 1992. Y entonces Ramonet dice que cuando el mundo está comenzando la fase de la protesta, ya Venezuela pasó esa etapa y está en marcha hacia la etapa de la propuesta alternativa. Me refiero a este proyecto revolucionario, que es antineoliberal y que es la causa de la iracunda reacción de las cúpulas neoliberales, tanto de las políticas como de las económicas. Interesantísima me pareció esa tesis de Ramonet en el simposio de la Sorbona. Hay que pensarla y desarrollarla más.

La pregunta es: ¿alcanzan las fuerzas para llegar a construir la alternativa en Venezuela?

Eso es algo que siempre estamos evaluando, y yo sé que tú también lo estás haciendo. Bolívar comprendió el problema de la correlación de las fuerzas hace casi 200 años, y fue por eso que se fue a liberar a Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Panamá y que convocó al Congreso Anfictiónico de Panamá. Igual lo comprendemos ahora y yo mismo lo expresé en el día de hoy cuando decía que Venezuela está contra la corriente. Y fuerzas muy poderosas vienen en sentido contrario; pero soy muy optimista porque yo creo que la idea neoliberal se fracturó. La razón neoliberal ya no existe, ya no tiene razón de ser. Y el hecho de que desde el mismo Banco Mundial ya se lancen señales respectivas y que sectores de pensamiento en el continente, como la CEPAL, vuelven a pensar en alternativas, eso significa que no estamos solos. Quizá nos adelantamos. Y ese es un riesgo: ser la vanguardia siempre es un riesgo. En cualquier avance de cualquier fuerza, pero esperemos que esas fuerzas sigan dinamizándose y nos sigan acompañando. Somos muy optimistas. Yo sí creo que se van a ir aglutinando fuerzas no solo en América, sino en el mundo. Que van a permitir darle vida y solidez a una vía alternativa al neoliberalismo. Nosotros seguiremos haciendo el esfuerzo. Hoy en día, te repito, no estamos solos. Venezuela y nuestro proyecto no eran conocidos en casi ninguna parte, hace tres años, y donde eran conocidos eran mal conocidos, tergiversados. Hoy Venezuela tiene una alianza estratégica con China, con Rusia y con países de la Unión Europea, como Francia. Tenemos una alianza de verdad estratégica con Brasil, que es el gigante del sur. Así que somos optimistas. Yo creo que va a haber fuerzas en esta primera y segunda década del siglo que se van a ir aglutinando y fortaleciendo: fuerzas sociales, políticas, morales y nuevos liderazgos que van a hacer posible la vía alternativa. El ALBA pues, Alternativa Bolivariana para las Américas.

¿El ALBA se puede concretizar hasta el año 2005, en lugar del ALCA?

No lo creo.

¿Qué tiempo crees que sea necesario?

Hablamos de la primera década del siglo. En el 2011, nuevas fuerzas estarán presentes. Ya están presentes, pero requieren tiempo, porque las fuerzas contrarias son poderosas. Sin embargo, creo que la razón está de nuestro lado y no hay fuerza más poderosa que la razón. Cuando una corriente se queda sin bandera, se queda sin razón y está destinada a desaparecer y eso le pasa al neoliberalismo. Y cuando una corriente toma banderas, toma moral y toma fuerza, se hace pueblo. Creo que va dirigida a grandes victorias y siento —porque he recorrido el Continente de cabo a rabo— que uno ya se encuentra con importantes corrientes solidarias en este proyecto alternativo.

Hoy acaba de llegar un comunicado de Chile, de fuerzas políticas chilenas progresistas, ante toda esta situación que ha estado saliendo al mundo, de que en Venezuela hay crisis, que no lo es en el fondo, pero ellos han enviado un comunicado de solidaridad con Venezuela. Igual pasa en Buenos Aires, donde hubo un Encuentro Anfictiónico Bolivariano, y me ha llegado un informe donde todas esas fuerzas que ahí estuvieron, apoyan al proceso venezolano. Del Foro de São Paulo, que pronto será en La Habana, ya nos ha llegado la invitación y vamos a enviar una delegación. Estoy seguro que de ahí también surgirá un comunicado de apoyo al proceso venezolano.

¿Pero, es largo el camino?

Es largo y hay que prepararse y amarrarse bien las botas, apretarse bien el cinturón y prepararse con mucha mística y fuerza para la marcha larga.

¿Cómo ves el futuro de la guerrilla colombiana a la luz de Afganistán?

Nuestra posición ante el conflicto interno de Colombia es clara y pública. Nosotros votamos por la paz en Colombia. Creemos que es posible un proceso de paz entre estas fuerzas que están en armas en Colombia que, sin duda, tienen un proyecto político y pueden irse a un proceso político para lograr la paz.

Aquí mismo, hace unos tres meses, estaba sentado uno de los principales candidatos a la presidencia de Colombia, Horacio Serpa, y yo le preguntaba: ¿Usted no cree que Colombia debería de pasar por otra Asamblea Constituyente? Y me dijo que sí. Y él fue uno de los tres co-presidentes de aquélla Asamblea Constituyente colombiana del 1990-91. A Horacio Serpa yo le he oído expresiones favorables acerca de la idea, de que Colombia vaya a un nuevo proceso constituyente que incorpore a las fuerzas rebeldes.

Esa pudiera ser una salida para Colombia. Ahora, esto es solo una idea que expreso como observador. Yo soy profundamente respetuoso de la soberanía de los pueblos y no quiero tener ninguna injerencia, de tal manera que no quiero que esto se vaya a interpretar como injerencia en un asunto que es propio de Colombia. La paz en Colombia dependerá de la fuerzas internas del país. Ojalá que lo logren. Nosotros solo estamos tratando de ayudar.

Queremos ayudar a la paz, a la integración y al desarrollo, porque somos bolivarianos. Y como lo dije hoy, cuando condecoré al embajador de Colombia en Venezuela, el buen amigo Germán Bula, por su aporte a la integración y su apuesta por la paz. Colombia y Venezuela son hijos del mismo padre, del mismo sueño. El nombre de Colombia viene de Miranda, de la Colombia como unión de todos estos países y luego Bolívar lo toma y lo hace realidad fugaz, cuando logré constituir y mantener por una década la Gran Colombia.

Sin embargo, creo que es posible ir hacia estados superiores de integración en América Latina y lo hemos dicho recientemente. En este último viaje estuve conversando en la Unión Europea con algunos de los presidentes de los países respectivos expresando que América Latina, todavía se está buscando a sí misma. América Latina tiene siglos buscándose a sí misma y es necesario revisar nuestro pasado y retomar aquel mandamiento de Simón Rodríguez, el maestro revolucionario bolivariano por excelencia, cuando dijo que la América Meridional —porque en ese tiempo no existía la América Latina— no puede seguir copiando modelos: o inventamos o erramos.

Y hemos venido errando porque o no hemos sido capaces de inventar nuestro propio modelo político-económico. Ese es uno de los grandes retos que tenemos, y creo que por ahí hay que irse, por ese camino de inventar nuestro propio modelo.

¿Quieres terminar con un saludo al Grupo de Diarios de América (GDA) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en Miami?

[Se ríe]. Claro que yo los saludo. Yo he conversado con algunos de los representantes de la SIP de manera personal. Hemos tenido diferencias, señalamientos de aquí para allá y de allá para acá. Nosotros siempre hemos estado respondiendo. Nunca hemos agredido a nadie, solo cuando nos atacan o nos agreden, pues tenemos el derecho a defendemos. Ellos han estado enviando comunicados totalmente falsos y les hemos respondido; pero más allá de todo eso, les mando un saludo. Yo les pregunté hace como dos años en una reunión de la SIP en Nueva York: ¿Por qué, antes de emitir esos comunicados y darle crédito a lo que les llega de las partes interesadas, por qué no van allá y miran, oyen y observan objetivamente las realidades? Si la SIP viniera aquí con objetividad a observar y evaluar lo que ocurre en Venezuela, yo estoy seguro de que emitirían un comunicado negando todo lo que han estado señalando en sus comunicados en estos años, por ejemplo, de que aquí hay violación a la libertad de prensa y de que esto es una tiranía. Tendrían que reconocer que en Venezuela hay una democracia, un sistema político que respeta la libertad de prensa, la libertad de pensamiento y la libertad de expresión como pocos en el mundo.

¿Están invitados a venir y si no vienen deberían explicar porqué no aceptan invitaciones amigables?

Bueno, no sé si deberían explicarlo, no les voy a pedir tanto.

Explicarlo a sus lectores

Posiblemente. Yo a ellos les diría que han cometido errores en su apreciación sobre Venezuela. Entiendo que es porque solo toman en cuenta alguna versión y no vienen a observar la realidad personalmente. Luego emiten un comunicado fuera de toda relación con la realidad. Han estado un poco haciendo lo que dice Eduardo Galeano en uno de sus libros: poniendo el mundo al revés. Ellos dicen que en Venezuela no se respeta la libertad de expresión, cuando en realidad aquí ocurre todo lo contrario. Está invertida su visión de las cosas. Ojalá vengan aquí y rectifiquen. Están invitados.