Cátedra Latinoamericana

Hugo Chávez

Palabras con motivo de la ofrenda floral ante el Monumento de Bolívar y San Martín

Dirección de Información — Oficina de Prensa del Viceministerio de Gestión Comunicacional. Ministerio de la Secretaría de la Presidencia.

Guayaquil, Ecuador, viernes 26 de julio de 2002

Excelentísimo Señor Gustavo Novoa Bejarano Presidente de la República hermana del Ecuador, Excelentísimos Señores Presidentes de estos nuestros países de la América del Sur, Excelentísimas Altas Autoridades del Gobierno ecuatoriano, Delegaciones de los países suramericanos, Excelentísimos Cancilleres de los países de Suramérica, Embajadores, Señor Gobernador, Señor Alcalde de la ciudad de Guayaquil, compatriotas de Venezuela residentes en esta hermana República, pueblo todo de Guayaquil, Señoras y Señores.

Me siento, inmensamente honrado. Quiero agradecer esta distinción a nombre del pueblo venezolano, agradecer al presidente Novoa, al gobierno del Ecuador y a todo el pueblo ecuatoriano. Hemos venido a Guayaquil, 180 años después de aquel encuentro histórico de un coloso que vino del Norte y un coloso que vino del Sur, y se consiguieron aquí en una hora colosal para nuestros pueblos. Hace 180 años, aquí se discutió el futuro de estas tierras suramericanas, hace 180 años aquí se consolidó libertad por el Norte, libertad por el Sur y libertad para todos. Bolívar venía, como siempre, hecho una llama desde el Caribe cruzando los Andes desde Caracas a Boyacá, a Bogotá, a Carabobo luego hacia el Sur a consolidar a abrirle caminos a la idea grandiosa de conformar en esta parte del mundo, un bloque de Repúblicas, como diría él: «Para nosotros la patria es la América, la América Meridional», y aquí llegó después de largos caminos y aquí recibió el influjo de San Martín el libertador, el protector y el visionario y juntos soñaron aquí con la patria grande, con la patria unida ¡Con esta América Latinocaribeña! ciento ochenta años después hemos llegado nosotros diminutos, minúsculos ante el tamaño de estos gigantes de nuestra historia, de nuestras revoluciones de independencia. Y ante nosotros diminutos seguidores de estos gigantes, sin embargo el compromiso ¡nuestro de hoy! se a agigantado cuando lo comparamos con el compromiso de hace ciento ochenta años, sí en aquél entonces se abría un camino, luego ese camino se cerró el camino de Bolívar y el camino de San Martín cayeron en la frustración, Bolívar lo dijo en Santa Marta ocho años después del encuentro de acá allá frente al Caribe dijo: «He arado en el mar» y el sueño de la América se hundió y henos aquí hoy, ciento ochenta años después dominados, empobrecidos, fracturados y muy lejos del sueño aquél de Bolívar y de San Martín del sueño de Guayaquil.

Desde Venezuela, vengo a nombre del pueblo de Venezuela a colocar junto al querido amigo y Presidente de la República Argentina Eduardo Duhalde, no sólo esas flores, venimos a colocar el corazón a Guayaquil, al Ecuador y a Suramérica y a decirle a todos ustedes que el pueblo de Venezuela ha sabido —y eso le hace hoy un gigante— el pueblo de Venezuela ha sabido retomar la bandera de Bolívar y hoy con audacia, con coraje, con muchos sufrimiento por una parte, con mucho dolor por una parte pero con mucho amor por la otra ¡con mucha esperanza por la otra! levanta las banderas de Bolívar, las banderas autenticas que habían quedado enterradas en los caminos de Suramérica y está conduciendo el pueblo venezolano hoy una batalla dura, difícil contra mil adversidades, una batalla para reivindicar los sueños de Bolívar y los sueños de San Martín, para pasar de los sueños a las realidades, no ha sido fácil, ni será fácil.

Nos ha costado ustedes ya lo saben, algunos sinsabores, hace apenas tres meses una emboscada de privilegiados trato de asesinar ese sueño, hace tres meses una emboscada de los privilegiados de la historia, de los que han traicionado desde hace mucho tiempo el sueño de los pueblos de América Latina, trato de darle un zarpazo mortal a la revolución pacifica y democrática que ha tomado el pueblo como bandera, no pudieron hacerlo, se impuso el coraje de un pueblo, el pueblo de Bolívar, del pueblo que sueña con esta integración Latinoamericana que permítanme decirle como le he manifestado muchas veces a mis colegas Presidentes en muchas cumbres, en muchas reuniones, y ahora aquí a la orilla de este inmenso río Guaya delante de todos ustedes, feliz como estoy, emocionado como estoy lo repito, la integración plena de América del Sur no es sólo una posibilidad, no puede ser un sueño es una obligación, o nosotros nos unimos de verdad o nosotros nos hundimos de verdad, no tenemos alternativa, por eso hoy ciento ochenta años después les decimos, señores Generales Bolívar y San Martín libertadores de nuestros pueblos, luchadores por la patria grande aquí estamos nosotros humildes, chiquititos ante ustedes pero dispuestos a asumir junto a los colosos Suramericanos que son nuestros pueblos la tarea gigantesca de que este siglo veintiuno que comienza, sea el siglo de verdad para los pueblos de la América Latinoamericana, de la América Latina, de la América Caribeña el siglo de la igualdad, el siglo de la justicia como diría Bolívar, para todos este pensamiento bolivariano que es un reto y termino estas palabras obligado a la brevedad por respeto a todos, pero con ganas de decir, un millón de cosas las voy a resumir en unas cortas palabras de Bolívar a ciento ochenta años y además voy hacer publica la invitación que le he hecho a mis colegas Presidentes para que dentro de veinte años volvamos aquí, todos a conmemorar el bicentenario del encuentro de Bolívar y San Martín, pero dentro de veinte años la historia ha debido cambiar, dentro de veinte años esta América nuestra debe estar ya enrumbada por los caminos que ellos visualizaron y por los caminos que ellos señalaron, termino con Bolívar diciendo con todo mi amor y a nombre del pueblo venezolano con un gran abrazo al pueblo Ecuatoriano y a los pueblos de este continente Suramericano, hagamos triunfar la justicia y triunfara la libertad, que Dios ilumine para siempre a los pueblos de nuestra América. Muchísimas gracias.

Material Suministrado por: Dirección de Información.

Transcriptoras: Dajimar Sosa y Clara Carrillo.